Entrevistas

Mari Pepa de Chamberí: “Hay que recuperar nuestro patrimonio musical, que son las raíces de Madrid”

El último clavel al que se agarra el chotis nació en la calle de Luchana y lleva más de dos décadas cantándole a San Isidro en la Pradera y a los majos, manolos y chulapas en Las Vistillas. Gata de varias generaciones, con nombre de “revoltosa” zarzuelera y apellido artístico indubitablemente castizo, Mari Pepa de Chamberí cumple 30 años componiendo, entonando y tratando de renovar la escena de un repertorio que sigue atrayendo, por más que digan algunos, a abuelos y a nietos. Fue amiga inseparable de Gloria Fuertes, con la que trabajó en varios espectáculos, y ha llegado a cantar “Los Nardos” en el Pyongyang de Kim Jong Il con un público coreano entregado. Además, ha escrito un libro y prepara un homenaje a su admirada Sara Montiel. Y ahí sigue, tan pichi.

Hija de padre tanguista y madre aficionada a la música, estaba predestinada a subirse a los escenarios…

Yo tenía siete años cuando me surgió la vocación, pero en aquella época no era tan fácil. Mi padre estaba conforme, pero mi madre no, y ganó la batalla y la niña no cantó. Luego, cuando ya pude elegir, vi un concurso en televisión, del tipo de Operación Triunfo, escribí y salió redondo porque además ganamos en canción ligera. De ahí al primer disco… y ya fui feliz.

¿Ya pensaba dedicarse a la canción tradicional y castiza?

En absoluto. Me gustaban las baladas, la canción melódica, pero empecé por el folclore latinoamericano porque fue lo más sencillo. Tuve que preparar en dos días un repertorio para el programa, y lo más rápido era la guitarra, así que guitarra, ritmito y venga a la tele. No había cantado ante público en mi vida, pero me sabía todas las canciones de todos los géneros,. Mi tío me recomendó dos músicos con los que luego formé el trío Los Iguazú, que se hizo muy popular.

De ahí al éxito en Holanda, y a la morriña…

Con la canción latinoamericana llegué a Amsterdam, donde la discográfica me propuso hacer baladas, y le puse letras a temas de Beethoven y Mozart. Estuve muy bien, tuve mucha suerte y  grabé tres discos, pero echaba de menos mi tierra, mi Chamberí y mi Madrid de mi alma, así que al regresar, con esa melancolía, fue cuando me aproximo a mis raíces, a las tradiciones y digo: dejo todo y me voy a dedicar a esto.

mari pepa de chamberí

La cantante y compositora, en una de sus actuaciones.

¿Chotis en la convulsa década de los 80?

La música tradicional de Madrid estaba considerada algo decrépito, para viejecitos en las residencias, y pensé: no puede ser. Hay que revivirlo. Así que me puse a componer, formé un grupo muy vistoso, con una puesta en escena increíble, donde la única que iba tradicional era yo, con mi trajecito, mi pañuelito, y cantando todo el repertorio castizo. Fue un exitazo. Hasta entonces nadie había hecho eso. Ahora se ha vuelto a olvidar, todo es flamenco, jazz… y tenemos que volver a recordárselo.  Hay que recuperar nuestro patrimonio musical, que son las raíces de Madrid.

¿Qué recuerda de su infancia en Chamberí?

Nací en la calle de Luchana y vengo de vez en cuando, además de que la promoción del barrio la hago con mi nombre allá por donde voy. Recuerdo los largos paseos, ir hasta la Castellana. Me gustaban mucho las tiendecitas, la panadería, la lechería… esas tiendas a las que yo iba con mi madre. Y me encantaba el Metro, o estar simplemente sentada en un banco de un parque, escribiendo alguna cosilla. Cuando me fui eché mucho de menos el barrio.

El 15 de mayo regresará a la Pradera para cantarle a San Isidro…

Claro, llevo más de 20 años. Soy muy castiza y llevo muy dentro a mi San Isidro y a mi Virgende la Paloma.  El año pasado fui la madrina en el acto de bendición del agua y luego en la Pradera canté el himno al santo antes de la misa, que es un acto muy emotivo. Hay miles de personas en la Pradera, y es tan agradable y tan bonito. Y en agosto, el Día de la Paloma, le canto todos los años la Salve a la Virgen antes de que salga la procesión.

Mantuvo una gran amistad con Gloria Fuertes, con la que incluso trabajó y a quien ha dedicado varios espectáculos. ¿Qué le parece la recuperación de su figura como autora?

Me parece fantástico. Gloria y yo nos conocimos en un programa y entablamos una gran amistad. Desde el día siguiente y hasta que falleció estuvimos juntas en todos lados. Se le subestimó muchísimo, había un clasismo evidente y ella era de otro modo, sin formalismos ni boberías, como ella decía. Lo reconocían los propios escritores, como Cela, que la adoraban. Ahora se la está desagraviando y espero que esta consideración dure para siempre.

Ha viajado por América y ha cantado incluso en Corea del Norte…

Sí, durante muchos años acudí a un festival que organizan en abril, de la primavera o algo así, en el que participan cientos de naciones en unos teatros para tres mil o cuatro mil personas. El primer año canté “Los Nardos” y “Madrid”, y a los tres días también una canción en coreano que me habían dado para que me aprendiera. Al año siguiente llevé composiciones mías dedicadas a Corea, a su gente, a Kim Jong Il, y con el estribillo en coreano. Desde entonces me adoran. Los coreanos son entrañables, cuando iba por la calle me conocían, y me pedían que les cantara “Bésame mucho”, porque esa se la saben: “Mari Pepa, bésame mucho”.

¿Cuál es la actuación que recuerda con especial cariño?

Cada una ha tenido su momento. Lo de Corea fue inolvidable, la actuación en Madrid, en la Plaza Mayor, en el homenaje que se hizo a Sara Montiel fue muy emotiva, me costó mucho trabajo cantar, casi no podía, porque siempre he sido una gran admiradora de ella, y la plaza estaba que no entraba ni el aire. También recuerdo una vez que canté en Móstoles, en unas fiestas, con la Cadena Dial. Era un público muy joven y pensaba que habrían venido a ver al resto de artistas. Canté La chica del 17 y aquello fue imparable, toda la gente coreando durante minutos, el alcalde no pudo ni salir del Ayuntamiento ni para los fuegos artificiales.

David Álvarez

NOTA: Mari Pepa de Chamberí actuará el 10 de mayo en el concurso de chotis de la Comunidad de Madrid, y el próximo 11 de junio vendrá a Chamberí, a la sala Galileo.

 

Un pensamiento en “Mari Pepa de Chamberí: “Hay que recuperar nuestro patrimonio musical, que son las raíces de Madrid”

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